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| Bobby
Charlton. AS |
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La primera
(y única) Copa del Mundo que Inglaterra luce en sus vitrinas
comenzó a fraguarse en febrero de 1958 en Múnich. Nadie se
apercibió de que las alas del avión que transportaba a uno
de los mejores equipos de la época, el Manchester United,
estaban heladas. Cuando el aparato trató de ganar altura,
no pudo y se estrelló contra los árboles que colindaban con
la pista del aeropuerto bávaro. Murieron 23 personas. De ellas,
ocho eran futbolistas.
Entre
los supervivientes estaba el pequeño de los hermanos Charlton,
Bobby, un joven de 21 años que con el tiempo sería el jugador
que liderara a la selección inglesa en su Mundial y al rehecho
Manchester de Sir Matt Busby. Bobby era un delantero todoterreno
de la escuela de Di Stéfano. Como la Saeta, su influencia
se hacía notar en todo el campo, desde el área propia hasta
la red del meta rival. Servía de referencia al equipo y lo
mismo se implicaba en la recuperación de la pelota que lideraba
la creación ofensiva. No era un gran goleador, pero en sus
751 partidos oficiales dejó 246 tantos para los amantes de
la estadística.
El significado
histórico de Charlton va más allá de las cifras. En sus espaldas
recayó el compromiso de reconciliar a la altiva Inglaterra
con la historia. Los británicos habían permanecido indiferentes
durante años al fútbol del resto del planeta. En 1966 hacía
ya tiempo que habían topado con la realidad amarga: los discípulos
de aquellos marineros británicos que expandieron el deporte
rey habían superado a sus inventores. Y ahora se encontraban
con la oportunidad de poner las cosas en su sitio. El Mundial
se disputaba por primera vez en el país natal del fútbol.
Charlton
se encontró pues con la responsabilidad de liderar a la mejor
selección inglesa de la Historia (al menos la única que ha
ganado algún título) para evitar que su Graciosa Majestad
entregase la sagrada Copa Jules Rimet a los profanos advenedizos
del otro lado del Canal de La Mancha. Y lo hizo. Inglaterra
limpió los escollos del camino bien a golpe de tacos de Nobby
Stiles, bien a ramalazos de talento de los Bobbies (Charlton
y Moore), bien en forma de ayuda arbitral (los colegiados
se comieron dos penaltis a Eusebio en la semifinal y dieron
validez a un gol inexistente de Hurst en la final). El objetivo
estaba cumplido. Inglaterra tenía su Copa y Bobby se consagraba
como el alma del campeón mundial.
Durante
el resto de su carrera, Charlton lució la camiseta de la selección
inglesa en 106 ocasiones. Conformó junto a Law y Best al Manchester
que se convirtió en el primer equipo inglés en levantar la
Copa de Europa y siguió brillando durante varios años más
(fue Balón de Plata en 1967 y 1968). Pero nunca refulgió con
la intensidad de aquel día en que levantó, ante Isabel II
y ante todo el país, la Copa que restituía el honor perdido
de Inglaterra. .
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FECHA
DE NACIMIENTO:
11-10-1937 |
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CLUBS:
Manchester United, Preston North End y
Waterford |
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PALMARÉS
COMO JUGADOR:
Balón de Oro en 1966, Balón
de Plata en 1967 y 1968, un Mundial (1966),
una Copa de Europa, una Copa de Inglaterra,
tres Ligas inglesas. Tres participaciones
en los Mundiales: 1962, 1966 (1º) y 1970.
106 veces internacional (49 goles) |
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